Capítulo 3 - Contigo
A pesar de todo, el día anterior parecía haber aniquilado todos los males del mundo. Me pasé toda la tarde con Miguel, sin duda mi mejor amigo. Casi le obligué a quedar, ahora me doy cuenta de lo egoísta que soy.
Pero ese ratito de pensar solo en mi misma fue lo mejor que me podía pasar. Terminé, (como siempre que estoy con Miguel) dejando de pensar en mí, pero a la vez no podía pensar en nada más. Él me guiaba y yo le seguía. Es lo que me suele pasar cuando mi mente entra en cortocircuito y se auto conecta en el modo automático. Si tengo una manía, es que pienso en todo menos en el presente. En vez de pensar a dónde caminábamos o que íbamos a hacer, pensé en como todo iba a volverse rutina y normalidad cuando me despidiera de él. Ahora piensa que lo pasé mal. (bravo)
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