Capítulo 5 - Abrazo
Se quedó callado, así que le pisé un pie. Me lo devolvió y me reí.
Por un momento pensé que era verano, pero los lunes siempre me despiertan como un jarro de agua fría. Aunque ese abrazo de despedida fue suficiente para llenarme de autoestima durante toda la semana.
Lorena me había mandado un mensaje. Se aburría. Los puentes siempre son aburridos. Menos hoy. Pero bueno, los días como estos no se repiten a menudo. El viernes quedaré con Nuria y Julio, me lo huelo. No será lo mismo. No hablaremos de acordes ni de dibujos malhablados, pero lo haré por Julio. Le quiero mucho.